
Una empresa sube, desmonta y carga, y cobra por volumen y horas. El Ayuntamiento no cobra nada, pero tiene dos calendarios.
La recogida de muebles, electrodomésticos y enseres pasa una vez al mes por cada barrio. No tienes que pedir nada. Ese día bajas las cosas a la acera, junto al contenedor de residuos más cercano, entre las 21:00 y las 23:00. El día que le toca a tu calle está en el Geoportal del Ayuntamiento.
Si la fecha del barrio te pilla lejos, pides la recogida por tu cuenta. Vale el teléfono 010, la web de Avisos Madrid o la app Madrid Móvil. Te dan día y hora, y dejas los muebles en ese mismo punto de la acera.
Son las dos reglas del aviso por el 010, y cambian el orden de todo lo demás.
El Ayuntamiento no tramita solicitudes de recogida con un plazo mayor de tres días. Y solo acepta un aviso por semana. No puedes cerrar la fecha con un mes de antelación ni encadenar avisos día tras día.
Para un piso entero eso da poco margen: un mes son cuatro avisos.
Por eso conviene sacar primero lo que todavía funciona. Publicas una foto con las medidas y el barrio donde estás. Un vecino lo reserva, tú eliges quién viene y se lo lleva desde la puerta. Ese mueble no gasta ninguno de tus avisos.
Givore no hace vaciados. No manda operarios ni furgonetas.
Tres cifras que conviene saber antes de cargar el coche.
Los puntos limpios fijos aceptan escombros de obra doméstica pequeña. El tope por visita son 120 kilos, unos cuatro sacos.
Muebles, colchones, somieres, marcos y puertas se cuentan por unidades, y el límite son cinco.
Los móviles no admiten muebles, colchones, somieres ni escombros. Ahí solo caben cosas pequeñas: pinturas, bombillas y aceite usado.
Una foto, las medidas y tu barrio. Ya está.